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miércoles, 30 de noviembre de 2011

CINCO HÉROES NEGROS


La historia política que ya se está desarrollando asume la historia de la gente sin historia, como pedía el maestro Juan Pérez de la Riva. Esto lleva a enfrentar los vacíos y los silencios que aún alberga la Historia que se consume usualmente –que tiene motivaciones diversas-, y también los errores y prejuicios. Esta nueva historia está reivindicando como materia suya muchos hechos y grupos humanos olvidados o maltratados y convirtiendo en personajes históricos a desconocidos, unos que fueron héroes, y otros que fueron gente común. La Nación, que es tan ventral en el mundo espiritual y político cubano, se creó con los trabajos y los sacrificios de esos personajes y su decurso histórico está lleno de los trabajos, sacrificios y heroísmos de la gente sin historia.
Fernando Martínez Heredia
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
Proverbio de Ifá
El pretexto elegido para el crimen es bien conocido: la supuesta profanación de la tumba de un periodista español por un grupo de estudiantes del primer año de Medicina de la Universidad de La Habana.
A las cinco de la tarde del lunes 27 de noviembre de 1871, en medio de una doble fila de soldados de línea, Alonso Álvarez de la Campa, Ángel Laborde, José de Marcos Medina, Carlos Augusto de la Torre, Eladio González, Pascual Rodríguez y Pérez, Anacleto Bermúdez y Carlos Verdugo fueron conducidos al lugar de la ejecución: la explanada de La Punta frente al costado norte de los paredones del edificio de la cárcel. Los fusilaron de dos en dos, de espaldas y de rodillas. A las cinco y minutos quedó consumado “el crimen horrendo”, “borrón que no habrá mano hábil que lo haga desaparecer”, se dice que dijo el capitán Federico Capdevila, el digno militar español que defendió de oficio a los ocho jóvenes asesinados [1].
Muchos años más tarde, en un párrafo de “violencia bíblica” referido a aquellos hechos, Don Manuel Sanguily afirmaría:
Aquel fue un momento único, fue aquella una hora terrible y tristísima: una ciudad muy grande y populosa, permaneció muda, se mantuvo quieta, y en tanto un puñado de hombres pudo regocijarse en la matanza… ¡Culpable fue la ciudad abyecta y ruin, frente a aquel montón de forajidos!… Ella debería erigir a sus expensas un mausoleo a las víctimas, a modo de columna infame que perpetuara en mármol negro su arrepentimiento por aquella funesta cobardía a la vez que recordar a las futuras generaciones que un día aciago, en un emporio comercial, bajo las banderas consulares de todas las naciones civilizadas, entre doscientos mil, más de doscientos mil habitantes, no hubo hombres que supieran morir por la justicia y por la honra… ¡No hubo más que bestias enfurecidas revolcándose en la sangre y espectadores miserables¡ [2]
El 27 de noviembre de 1961, sin embargo, en un discurso pronunciado en el acto conmemorativo por el noventa aniversario del fusilamiento de los estudiantes mártires, el comandante Ernesto Che Guevara evocaría un hecho ocurrido aquel “día aciago” que el coronel Sanguily pasó por alto.
Dijo el Che:
“Y no sólo se cobró en esos días la sangre de los estudiantes fusilados. Como noticia intrascendente, que aún durante nuestros días queda bastante relegada, porque no tenía importancia para nadie, figura en las actas el hallazgo de cinco cadáveres de negros muertos a bayonetazos y tiros. Pero de que había suficiente fuerza en el pueblo, de que no se podía matar impunemente, dan testimonio el que también hubiera algunos heridos por parte de la canalla española de la época”. [3]
Ciertamente, no fue el martirio de los estudiantes el único “hecho histórico” ocurrido el 27 de noviembre de 1871 en la explanada de La Punta. Cincuenta y siete años después de aquellos sucesos, el 18 de junio de 1928, en su columna “Ideales de una Raza” del Diario de la Marina, el periodista Gustavo Urrutia dio a conocer una carta del Dr. Juan Ramón O’Farrill, “uno de esos blancos” –cito a Urrutia- "en quienes me apoyo para decir que en Cuba el blanco no odia al negro”, en la que éste le hace saber su intención de recabar fondos entre los estudiantes de medicina “para conseguir que junto al templete que perpetúa la memoria de los estudiantes fusilados (…) se coloquen sendas lápidas, una al esclarecido patriota Fermín Valdés Domínguez y la otra a la lealtad del negro Álvarez de la Campa, que en un rapto de desesperación heroica se lanzó puñal en mano contra el piquete, cayendo muerto a bayonetazos al par que los estudiantes entregaban sus almas a Dios”.
Sin menoscabar un ápice la noble, y justa, proposición del Dr. O’Farrill, hay que decir, en honor a la verdad, que incurre en dos inexactitudes en su versión de aquellos hechos: no fue sólo “el negro Álvarez de la Campa” –según la tradición oral esclavo y “hermano de leche” [4] del estudiante Alonso [5] de los mismos apellidos- muerto aquel día en desigual combate contra la milicia española, combate este ocurrido no a las cinco de la tarde que fue, como ya se ha dicho, la hora del fusilamiento. La refriega, según noticia aparecida en el periódico La Quincena, tuvo lugar a las once de la mañana cuando “apostados detrás de los fosos que se extienden frente a la plaza, unos negros dispararon sus revolvers (sic) contra los voluntarios, hiriendo a un alférez de artillería; pero perseguidos en el acto fueron muertos al intentar la fuga”. Otro testimonio sobre los hechos a tener en cuenta lo constituye el de Ramón López de Ayala, administrador de correos de La Habana y capitán de voluntarios, quien mandó el cuadro en el acto de la ejecución (y quien, dicho sea al pasar, murió loco en un hospital de Burdeos) en carta a su hermano, a la sazón Ministro de Ultramar, donde le relata que
“…unos negros dispararon sus armas de fuego contra un grupo de voluntarios de artillería, a cuyo teniente mataron e hirieron a otro individuo. El resto de los que se sintieron atacados por los negros arremetieron inmediatamente contra ellos, y en aquel punto fueron despedazados los cinco que se creyeron autores de la agresión”. [6]
Por su parte, el celador del barrio de La Punta, en un informe rendido a sus superiores, dio cuenta de que “…son cinco los hombres de color muertos, recogidos en diferentes lugares de este barrio, los cuales estaban heridos de arma de fuego y bayoneta”. [7] Otro parte oficial del suceso nos revela que “…en el tiroteo resultaron heridos de bala el teniente de artillería Antonio Pérez, natural de Navarra, cerrajero, de 37 años, que lo fue en una pierna y el voluntario Ramón Santualla, gallego, de 22 años y empleado del tren de basura de La Habana, en un brazo y en una pierna”. [8]
De los atacantes, siempre según el parte oficial citado, sólo se sabe que el primero era un moreno como de cuarenta años, muerto en la calle Colón entre Central y Muralla; el segundo, como de treinta y cinco, caído en Baluarte entre Genios y Cárcel; el tercero, como de veinticinco, en Consulado esquina a Prado; el cuarto, como de veintidós, en la Plaza de La Punta y el quinto, como de catorce años, en Monserrate entre Cárcel y Genios. Sus partidas de enterramiento se hallan asentadas en la iglesia de Nuestra Señora de Monserrate, y en las cinco se consigna que fueron enterrados de limosna en el cementerio de San Antonio Chuiquito, sin nombres ni generales conocidos.
Al punto, cabe preguntarse: ¿quiénes eran aquellos hombres? ¿Fue su propósito rescatar a los estudiantes presos con todo y los miles de voluntarios que se concentraban en los alrededores de la cárcel? [9] ¿Fue la suya acción de repudio, de temeraria rebeldía ante el crimen monstruoso?
El historiador cubano Luis Felipe Leroy y Gálvez, en su profuso estudio sobre el fusilamiento de los estudiantes de medicina afirma que
“Esta matanza de negros ha sido objeto de mucha especulación, inventándose la versión novelesca de que ese día hubo un levantamiento de ñáñígos juramentados que pretendían rescatar por la fuerza a los ocho estudiantes que iban a morir. La falsedad de esta especie se patentiza por el hecho de que no sólo no existe tradición seria en ese sentido, sino también que el número de defunciones asentadas en los libros de entierros del cementerio de esta capital, mantiene el nivel normal durante esos días”. [10]
Leroy, fuerza es decirlo, escamotea en su estudio el incidente que, sin lugar a dudas, tuvo lugar aquella mañana al pie de los muros de la cárcel y pasa por alto, además, que los cinco cadáveres enterrados en “San Antonio Chiquito” (todavía en 1871 el cementerio de Espada era la necrópolis de La Habana) son los únicos que aparecen como “desconocidos” y en los que, al especificarse las causas de la muerte, se consigna “haber sido por heridas de bayoneta y bala”. Por otra parte, la tradición oral entre los ñáñigos cubanos, bajo cuyo signo perviven informaciones que “dan fe” de los acontecimientos ocurridos y de los comportamientos pasados de los individuos, ha venido aseverando durante más de un siglo que, efectivamente, aquellos cinco hombres negros caídos aquel día eran miembros de la hermandad abakuá
Aquí resulta obligado un breve paréntesis. El historiador cubano Pedro Pablo Rodríguez ha escrito con razón que “hoy es lugar común entre los historiadores que tras los diversos mitos se hallan acontecimientos históricamente comprobables, al extremo de que en más de un caso los propios mitos han permitido la indagación científica que ha conducido al conocimiento de determinados acontecimientos históricos no reconocidos hasta entonces”. [11] Los mismo podría decirse de la tradición oral, esa manera de comunicación o transmisión de noticias sobre acontecimientos y sucesos hecha de la boca a la oreja, de los padres a los hijos, de los mayores a los más jóvenes, al correr los tiempos y sucederse las generaciones. Permítaseme un ejemplo que me parece paradigmático: es bien conocido que el general Antonio Maceo realizó una visita pública a la ciudad de La Habana en febrero de 1890, ocasión en la que se hospedó en el hotel Inglaterra, en cuyo vestíbulo una tarja de bronce evoca hoy aquel “hecho histórico”. Pero menos conocido es que, en noviembre de 1893, el general Antonio, provisto de un pasaporte a nombre de su cuñado Ramón Cabrales, entró clandestinamente en Cuba, por Cienfuegos, y tras una breve estancia en Santiago de Cuba logró llegar a la ciudad de La Habana, donde las amistades que había cultivado en su viaje anterior, las de más confianza (entiéndase Juan Gualberto Gómez, Perfecto Lacoste, Baldomero Acosta, ente otras) lo visitaban secretamente. [12]
Carlos Gómez, anciano Iyamba de la potencia abakuá Efí Abarakó Taibá, en una larga entrevista con Gregorio Hernández, “El Goyo”, Moruá Yuansade la potencia Urianabón Masongo Efí, narró a este último –y cito literalmente la trascripción de la grabación:
“Al general Maceo le gustaba venir a La Habana y limpiarse los zapatos en la Acera de El Louvre; allí se ponía a conversar con los estudiantes y a conspirar por la revolución. Y entonces Trujillo Monagas, que era gobernador de La Habana, dijo que cuando Maceo volviera a la acera de El Louvre lo mataría. Entonces el general Maceo tuvo que salir zafando a la carrera y donde único pudo esconderse fue en el callejón de Velazco, aquí en el barrio de San Isidro, en la casa de un sastre que le dijo: “como único yo lo puedo salvar a usted, mi general, es que aquí hay unos hombres que son de una religión ahí, que cuando ellos te dicen “por aquí” es “por aquí”, y se mueren si se tienen que morir, y no hablan lo que no tienen que hablar”. Dícele Maceo: ‘Bueno, pues ya que me van a matar’. Entonces la gente de Bacocó Efó metieron al general Maceo de polizón en un remolcador y lo mandaron para Oriente.”
Resulta obvio que en la memoria del Iyamba se confunden las dos visitas del general Maceo a la Ciudad de La Habana. Rafael Trujillo Monagas, por otra parte, no fue gobernador de la capital cubana, sino inspector de la policía colonial, distinguido en la represión del ñañiguismo. Pero lo que sí es cierto y el Iyamba de Efí Abarakó Taibá lo sabe y lo transmite y, con otra manera de dar a conocer el “hecho histórico” nos reveló José Luciano Franco en su ya clásica “Antonio Maceo, apuntes para una historia de su vida”, y lo cito, es que “el general Maceo aquí se ocultó en una casa cercana al puerto, en el barrio de San Isidro, desde la que estableció contactos con elementos populares que le eran adictos”. [13]
A buen entendedor, media palabra basta.
El lector sabrá disculparme esta digresión, que a la postre no resultó tan breve, pero creo que nos resultará útil para la mejor comprensión del asunto que trata esta croniquilla…
La tradición oral refiere que el negro Álvarez de la Campa, además de esclavo y hermano de leche de Alonso, era miembro de Bacocó Efó, y que logró comprometer a un grupo de sus ekobios para llevar a cabo la acción armada del 27 de noviembre. Otra versión asegura que Alonsito era miembro de Akanarán Efó Muñón, y por ello mismo Ekobio Mukarará Nankaro, mientras que su joven “hermano” lo era del ya dos veces citado Bacocó Efó, y que por lo tanto eran ekobios. [14]
Fuentes documentales que concuerden con estas versiones no las ha encontrado el autor. Vale aquí decir que toda la documentación sobre ñáñigos hasta ahora encontrada en los fondos del Archivo Nacional se halla dispersa en actas, interrogatorios, informes y expedientes policiales. Los únicos documentos de puño y letra de abakuás aparecidos hasta hoy, que yo sepa, son los del archivo de la potencia de ñáñigos blancos y mulatos Ecoria Efó Taibá, que les fuera ocupado por la policía en un registro hacia 1882. [15] En ellos no se dice nada del asunto que nos ocupa.
En 1971, sin embargo, a cien años del fusilamiento de los estudiantes, el periodista Manuel Cuellar Vizcaíno, en su artículo “Un Movimiento solidario con los ocho estudiantes de medicina”, publicado en La gaceta de Cuba, dio a la luz dos documentos “interesantes en grado sumo”, como el mismo Cuellar los calificaría, que cito textualmente:
Copia número 1:
El ataque a los voluntarios y soldadesca española, en vista de que se proponían asesinar por fusilamiento a los niños estudiantes patriotas, y todo daba a entender que iban a realizar su crimen, fue tomado un acuerdo por potencias abakuá. Tuvieron su primera reunión en el hospital de San Lázaro y la segunda en la fábrica de tabacos “Romeo y Julieta". Antonio Ramos Infante, Iyamba de Ocobio Mucarará; Carlos Valdés, hijo del marqués de Indarte, Isué (sic) de Ocobio Mucarará; Andrés Facundo Cristo de los Dolores Petit (Andrés Petit), Isué de Bacocó; José Portuondo, miembro de Ebión Efort y José González Ojitos, patriota blanco del barrio de San Lázaro que siempre andaba con los abakuá.
Copia número 2
Murieron atacando a los voluntarios Adolfo García y Cirilo Villaverde o Cirilo Mirabal. En distintas partes de La Habana hubo muertos y heridos el día 27 y el anterior. El día 25 Pepe Rusia mató a un celador en La Chorrera. Los voluntarios mataron a Pepe en la calle Vapor. Pepe Rusia pertenecía a la potencia Eroco Efort. Pero antes del caso del cementerio de Espada, el día 22, Francisco Pedroso (Pancho Engafia) mató a un celador en la calzada de Paula y murió tratando de saltar la muralla de Egido. [16]
Los documentos que nos aporta Cuellar, que estaban en (cito) “los archivos abakuá de J. M. y T. T. L.; de B. N. C., de T. R. y de P. M. D., [17] se corresponden con la tradición oral en tanto se refieren a la reunión entre los Akanarán y los Bacocó. Hay sin embargo un detalle que resulta probablemente apócrifo, y es el que señala a José Portuondo como miembro de la potencia Ebión Efort, ya que esta “tierra” abakuá, según los documentos del archivo de Ecoria Efó Taibá ocupados por la policía, se fundó en la calle San Juan esquina a Barreto, en la villa de Guanabacoa, el domingo 18 de junio de 1882, once años después de los sucesos del cementerio de Espada.
Otro hecho que nos mueve a considerar la condición de abakuá de los negros que atacaron a balazos a los voluntarios aquel 27 de noviembre, lo reseña el corresponsal del periódico mexicano El Federalito en despacho a su editor fechado en La Habana el 3 de diciembre de 1871, en el que afirma que
Después del fusilamiento de los estudiantes de medicina, los cubanos no se atreven a salir a la calle, y hasta los negros, que de un tiempo a esta parte son muy mal mirados por los voluntarios, dejaron de ir al muelle en los días siguientes a los sucesos dichos. [18]
Bien estaría referirnos ahora a las conocidas presencia e influencia de las sociedades abakuá en el puerto de La Habana, pero ese sería tema para otra croniquilla. Permítame el lector, no obstante, antes de poner el punto final a ésta, expresar mi confianza en que su publicación pueda contribuir a que un día, cuando el estudiantado habanero conmemore, como todos los años lo hace, el aniversario del fusilamiento de los estudiantes de medicina, no falte en el mausoleo de la explanada de La Punta, no ya el monumento que, en justicia, reclamara en su tiempo el Dr. O’Farrill, pero, al menos una flor, una sencilla flor en homenaje a la memoria de aquellos cinco hombres negros sin rostros ni nombres conocidos que supieron morir por la honra y la justicia, y demostraron con su sangre que había suficiente fuerza ya en el pueblo y no se podía matar impunemente.

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[1] “España” –escribió José Martí 22 años más tarde- “en aquella vergüenza no tuvo más que un hombre de honor: el generoso Capdevila, que donde haya españoles verdaderos tendrá asiento mayor, y donde haya cubanos”. (“El 27 de noviembre”, Patria, Nueva York, 27 de noviembre de 1893.
[2] Citado por Raúl Roa en “Aventuras, venturas y desventuras de un mambí”, Ed. Ciencias Sociales, La Habana, 1970, p. 185-186.
[3] Ernesto Che Guevara, discurso pronunciado en la Universidad de La Habana el 27 de noviembre de 1961, en Obras, Ed. Casa de las Américas, La Habana, 1970, p 602-603. Un año antes de aquel discurso del Che, por otra parte, la edición del periódico Revolución correspondiente al sábado 28 de noviembre de 1960, bajo el titular “El 27 de noviembre y los ñáñigos”, anunciaba que en el programa “Pueblo y Cultura del canal 4 “Televisión Revolución”, se exhibiría una “Dramatización del fusilamiento de los estudiantes con una novedosa documentación sobre la intervención de los potencias ñáñigas en el frustrado rescate de los mártires”. El libreto de aquel dramatizado lo había escrito el musicólogo Hilario González, la producción corría por cuenta del escritor Humberto Arenal, la dirección estuvo a cargo de Manolo Rifat. La documentación fue aportada por el periodista Manuel Cuellar Vizcaíno, el musicólogo Odilio Urfé y Santos Ramírez, Isunekue de la potencia abakuá Usagaré Sangrimoto.
[4] “…los de abajo, carniprieto o carniblanco, cada uno en su puesto, se entendían; y allá arriba, en la casa de vivienda, en los caserones, ¿qué pasaba? Que no había blanquito de buenos pañales que no tuviera un biberón negro y un hermano de leche negro. Se criaban como hermanos”. (Un informante de Lydia Cabrera en Reglas de Congo, Palo Monte y Mayombe, Miami, 1986, p. 22). “La penetración ideológica negra” se efectuó, ciertamente en más de una ocasión, por modo que llamaríamos “maternal”, ya que la dulce negra esclava sustituía con mucha frecuencia el papel de la madre a quien, unas veces las exigencias sociales de su belleza, y otras, serios quebrantos de salud, separaban del recién nacido: este se formaba, crecía, se educaba entre negros”.(Nicolás Guillén: “Racismo y cubanidad”, en Prosa de Prisa, Ed. Letras cubanas, La Habana, 1975, t l, p. 66).
[5] Alonso Álvarez de la Campa tenía 16 años, fue el primero en morir. Había tomado una flor el 22 de noviembre en el cementerio de Espada. “Alonso era hijo de uno de los más ricos jefes de voluntarios, habría de morir por ellos mismos. Y más aún: su padre había costeado las armas de la compañía que lo fusiló; el hijo murió con las armas pagadas por su padre” (Fermín Valdés Domínguez: Los Voluntarios de La Habana en el acontecimiento de los estudiantes de medicina, Imprenta de Segundo Martínez, Madrid, 1873, p. 65.
[6] Antonio Pirala: Los Sucesos de 1871, Vol. II, p. 303-308.
[7] Augusto Warela: “Páginas olvidadas de nuestra historia: cinco héroes negros”, en Orientación Social, Santiago de Cuba, 1956.
[8] Ibidem.
[9] “…alrededor de la cárcel había unos cuatro o cinco mil hombres mientras se celebraba el Consejo de Guerra que duró hasta las dos de la tarde del lunes y hasta esa hora, o mejor, hasta después de la ejecución de los reos, que tuvo lugar a las cuatro y media de la tarde, puede decirse que envolvía el edificio una red de bayonetas”. (De un artículo publicado el 30 de noviembre de 1871 en La Quincena, revista general de noticias políticas y comerciales de la isla de Cuba para ultramar.
[10] Luis Felipe Leroy y Gálvez: El Fusilamiento de los estudiantes del 71, Ed. Ciencias Sociales, La Habana, 1973.
[11] Pedro Pablo Rodríguez: “Maceo, Héroe de mil hazañas”, en La Gaceta de Cuba, nº 6, noviembre, 1996, p. 34.
[12] Sobre la estancia clandestina del general Antonio Maceo a La Habana en 1893, ver: José Luciano Franco: Antonio Maceo, apuntes para una historia de su vida, Ed. Ciencias Sociales, La Habana, 1975, t. II p. 32 y Raúl Aparicio, Hombradía de Antonio Maceo, Ed. Unión, La Habana, 1974, p. 353-355.
[13] Durante la primera visita del general Antonio Maceo a La Habana, en 1890, la policía colonial lo vigilaba estrechamente y llegó a hablarse de un plan para atentar contra su vida. “Para contrarrestar el supuesto peligro de una agresión alrededor de Maceo, dos grupos juveniles, sin que aparentemente él lo notara, lo seguían a todas partes. (…) Además, los miembros de las sociedades afrocubanas abakuá, dentro del secreto de sus actividades, habían movilizado sus mejores hombres en toda la ciudad para acudir en caso necesario a defenderlo. (José Luciano Franco: “Antonio Maceo en La Habana en 1890”, en Trabajadores, La Habana, jueves 7 de febrero de 1980, p. 2.
[14] Bacocó Efó fue la potencia abacuá que, por gestión de su Isué, el pardo Andrés Petit, “apadrinó” el nacimiento de Akanarán Efó Muñón, el primer juego de ñáñigos blancos fundado en La Habana en 1863.
[15] "Causa seguida contra Santiago Llanelis y otros por asociación ilícita", Archivo Nacional, Fondo Asuntos Políticos, Legajo 80, nº 10.
[16] Manuel Cuellar Vizcaíno: “Un moviendo solidario con los 8 estudiantes del 71”, en La Gaceta de Cuba, nº 89, enero de 1971.
[17] El autor preguntó a Cuellar Vizcaíno por qué no revelaba los nombres y las instituciones abakuá a las que pertenecían. Su respuesta fue que sólo había logrado que le permitieran copiar los documentos bajo palabra de honor de que nunca los revelaría.
[18] En Crimen de lesa humanidad, Veracruz, tipografía de R. Lainy y Cía., 1871.

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viernes, 5 de agosto de 2011

Influencia de la Prácticas Religiosas Abakuá y Palo Monte en las Artes Plásticas Cubanas.

Cuba tiene todavía un tesoro abandonado,
por el blanco que lo ignora,
por el negro que lo esconde,
por el presuntuoso ignorantón
que lo desprecia.

Fernando Ortíz

El tema africano en la cultura cubana tiene una dimensión abarcadora y trascendente; el mismo ha sido abordado desde múltiples disciplinas y repercute en una riqueza artística indiscutible que motiva el interés de muchos creadores y estudiosos.
Desde su llegada a nuestra isla, el negro africano aportó elementos materiales y espirituales que mezclado con los de otras culturas conformaron nuestra identidad nacional. “Y es que en Cuba, hasta el más intransigente enemigo de la negritud, habla o tiene costumbres, que sin darse cuenta, por desconocimiento, provienen de nuestros ancestros esclavos. Nicolás Guillén lo dijo hace mucho: “Y ya Cuba sabe que es mulata.”” Estos hombres y mujeres traídos a través de la indiscriminada y cruel trata negrera, lucharon por defender a cualquier costo su cultura; desde que tocaban tierra eran convertidos en mercancía y en instrumentos de trabajo, les estaba prohibido reproducir su estructura social, hablar en su lengua nativa y más difícil todavía, practicar su religión. No obstante, una labor de “enmascaramiento” les permitió la conservación y la práctica de sus elementos esenciales indentitarios. En el secreto de los barracones y los montes, adoraron sus dioses, hablaron en sus idiomas y, cuando les fue posible, cantaron y bailaron sus canciones.

Como dijera Mirta Fernández “en esta labor de resistencia cultural, las religiones hicieron la función de núcleos duros, permitiendo la pervivencia de la lengua, la música, los bailes, los cantos, las plegarias, los proverbios, los relatos, cuentos, fábulas y poemas cantados, de los instrumentos musicales y también el uso de hierbas y «palos» del monte en medicinas y usos religiosos, así como comidas y bebidas” .
En lo religioso, de las influencias mutuas entres las culturas de los distintos grupos de africanos que nos nutrieron mientras duró la trata esclavista, y la cultura dominante, resultaron los llamados cultos sincréticos cubanos, religiones populares entre las que se destacan: la Regla de Ocha o Santería, de origen yoruba; la Regla de Palo o Palo Monte, de raíz bantú, y el complejo de asociaciones Abakuá o Ñañigas.
Muchos intelectuales cubanos han dedicado prácticamente sus vidas al estudio y promoción del legado cultural de nuestros ancestros eslavos, baste mencionar solamente algunos nombres: Lydia Cabrera, Fernando Ortiz, Argeliars León, Natalia Bolívar, Lazara Menéndez, Miguel Barnet, Jesús Guanche, Tato Quiñones, entre otros tantos, y gracias a sus esfuerzos, estamos actualmente en medio de una efervescencia religiosa general, apreciable en el crecimiento básico de algunos indicadores medibles en las religiones cubanas de origen africano; en diferentes grupos e individuos se manifiestan inquietudes por constituir estructuras organizativas y de dirección que dinamicen la religión y estandaricen el culto. Algunos pasos ya se han dado con la constitución de La Sociedad Cultural Yoruba de Cuba, en la santería, y La Organización de Unidad Abakuá (OUA) que incluye a los grupos (juegos, potencias o tierras, como se les llama) de Ciudad de la Habana y se proyecta hacia los restantes territorios. Paralelamente, dirigentes de culto, en especial babalawos, algunos con nivel profesional, promueven una formulación sistematizada del conjunto de ideas de la Regla Ocha para crear un cuerpo teórico más coherente.
A pesar de estos esfuerzos aún quedan otros cultos, que por ser minoría, han sido menos estudiados, sin perder por ello su importancia e interés. Como expresión de diferentes grupos étnicos perviven por ejemplo en Matanzas: los iyessá, gangá y arará.
La marginalización encierra a estas prácticas, con mayor énfasis a los paleros y abakuá, quizá por lo secreto de sus ceremonias o sencillamente porque en el pasado fueron acusados de cometer crímenes horrendos contra niños. Famosos son los casos de la niña Zoila y de la niña Cecilia . Algunos de ellos con posterioridad, se ha comprobado que fueron meros complots fraguados contra estos religiosos, artimañas hijas del temor del blanco ante el desconocido mundo mítico del negro y expresión del miedo inculcado a los niños en la fecha del 4 de diciembre, el día en que los brujos se llevaban los niños blancos y rubios, encontrados en la calle. Jamás se habló de niños negros.
Los abakuá no se escaparon de estas falacias. “El ñañiguismo durante el siglo pasado fue envuelto en una tenebrosa atmósfera de criminalidad, más legendaria que verdadera. Hasta se creyó que toda iniciación requería la prueba de valor del neófito consistente en matar a un cristiano” . No ha de extrañarnos entonces, que a estas religiones no se les dé la promoción y atención de que es objeto la santería, la cual ha gozado de gran protagonismo temático en todo el arte cubano, desde su música y bailes, hasta su enorme riqueza visual; obsérvese como numerosas escenas de sus liturgias religiosas, han sido ampliamente representadas en diversos audiovisuales cubanos.
Este proyecto de promoción cultural, pretende contribuir a la legitimación de las prácticas religiosas Abakuá y Regla de Palo Monte, que sin proponérselo han colaborado en el diseño de nuestro perfil nacional. Nos interesa la obra de importantes artistas del pasado siglo XX cuya producción se caracteriza y distingue también por incorporar tanto lo costumbrista como lo folklórico de estas prácticas, es decir: la fuerza, la belleza, la frescura, la carga vital de un sector de la cultura otra africana; el negro que participa en la lucha independentista, y el mestizaje con lo español armónicamente mezclados.
Consideramos importante recordar diferentes enfoques en torno a esta herencia africana en la pintura, como por ejemplo, el que hacer de varios pintores, en cuyas obras aparecen elementos que aluden a la Secta Secreta Abakuá y Palo Monte, aunque sea alegóricamente, por considerarlas importantes aportes en la formación de nuestra cultura nacional.
Recordemos que la figura del negro aparece por primera vez, en una pechina de la Iglesia Santa María del Rosario, pintada por Nicolás de la Escalera, quien recreó una estampa de la familia del primer Conde de casa Bayona, donde aparece el negro quien, según cuenta la memoria popular, le enseñó a su dueño las propiedades medicinales de las aguas y las plantas que en su feudo se hallaban; de ser cierta esta leyenda, el negro representado por Nicolás de la Escalera debió de tener un profundo conocimiento de la naturaleza, y cabe la posibilidad de que haya sido descendiente de la cultura bantú, la cual dio origen a la Regla de Palo Monte. Es conocido que la esencia de la práctica palera es el saber las propiedades de los palos, aguas y plantas del monte, los cuales, según su filosofía, tienen el poder de cambiar el destino; por su parte, fue el español Víctor Patricio Landaluce quien realizara para la serie Tipos y costumbres, unas litografías, entre las que se destaca, una perfecta representación del diablito de los ñañigos -figura importante en la liturgia abakuá-; en esta obra el autor, que trabajó con gran énfasis la temática negra, reproduce con exactitud el traje y los adornos de este connotado personaje de la liturgia abakuá. Vale recordar que este artista vivió y murió en Guanabacoa, radiado de paleros y jurados abakuá, que evidentemente fueron estudiados y reproducidos por él.
Ya en el período de la republica se distingue la obra del artista Jaime Vallss, quien en la década de los años veinte representó con gran maestría las escenas de bailes y el toque de instrumentos de la música popular cubana, donde el reflejo correspondiente de la cultura africana se muestra con gran relieve. Instrumentos musicales pertenecientes a la liturgia palera se pueden apreciar en dibujos como “Tocador de Clave”, “ La Clave en la Orquesta”, el negro músico y bailador que aparece en la producción de Valls es similar al personaje hecho versos por Nicolás Guillen, quien “dibujó” a través de la poesía, las alegrías y sinsabores y la sencillez de esta parte de la población tan olvidada durante la etapa neocolonial de nuestra historia.
A diferencia de Valls, la obra de Alberto Peña no se enmarca solo dentro del discurso folklorístico, sino que es un reclamo de justicia y libertad, para lo cual toma como personaje al negro que participa de manera activa en la lucha por nuestra independencia. Uno de sus lienzos, en este sentido muy representativo y que hoy en día alcanza su mayor dimensión histórica, lo constituye “La Protesta”, su fuente creativa es evidente, la figura de Antonio Maceo protagonista mayor de la Protesta de Baragua en 1878. Apelando a la historia cabrá preguntarse si ¿No pudieran ser abakuá los negros que aparecen en este lienzo junto al Mayor General?, reacuérdese que tras el fracaso de la guerra chiquita a Maceo se le asigna una escolta abakuá para que pudiese salir del país sin mayores contratiempo, y que los jefes de abastecimiento de las tropas insurrecciónales en La Habana y Matanzas eran también Abakuá. Y es que el vínculo del negro con nuestras luchas independentistas es innegable.
El llamado arte nuevo de la vanguardia se carga también de vitalidad al buscar los motivos nacionales, en la herencia mágica religiosa de raíz africana. Tal es el caso de la obra de Wifredo Lam, quien en los alrededores de la tercera década del pasado siglo, se acercara a las características de la cultura afrocaribeña, a través de motivos tales como: tijeras herraduras, cuchillos, etc; en algunos de sus cuadros podemos hallar referencia muy directa, los trazos o firmas de la sociedad secreta abakuá, que se utilizan para identificar a los miembros de estas cofradías. Estas grafías –como bien ha señalado Enrique Sosa - se componen de figuras geométricas como líneas, óvalos, cuadros, rectángulos y triángulos que se entrecruzan, extienden o disponen de acuerdo con su función representativa.
René Portocarrero también incursionó en la temática afrocubana. Los íremes o diablitos aparecen en algunas piezas de la serie “Color de Cuba”; para este artista el “diablito” no constituye una representación pintoresca y con gran economía de recursos, logra captar todo el misterio e impacto visual que produce en el espectador esos personajes. Los flecos que rematan cada parte del vestuario ritual del íreme, la sombrerera detrás de la cabeza y la capucha con que cubre esa parte del cuerpo, son suficientes para dar la idea mítica de la figura. Colores como blanco y el negro sobre rojo se extienden en el lienzo logrando crear una textura irregular provocada por la aplicación del óleo con la espátula, al tiempo que se propicia la aparición de una amalgama de quebradas formas para dar el efecto de que el misterioso personaje se estremece. El íreme danza y todo su cuerpo se mueven en un espacio que apenas lo contiene. Ese baile de los diablitos fue el que hizo que una vez Carpentier expresara:
“-¡Ah, ¿ por qué no nací con vocación de empresario? Nunca soñó Sergio Diaghiliev con ballet tan completo, tan perfectamente logrado, tan funcional, tan decorativo. Porque, sinceramente, admiro un poco menos ciertos ballets modernos con pretensiones “primitivistas” desde que asistí, hace unas noches, al más inolvidables de los “plantes”, “ñañigos”, en algún lugar de la Habana.”
Este tema pervive en el panorama artístico contemporáneo. Aunque con el triunfo revolucionario las religiones adquieren matices y enfoques muy particulares, aún existen creadores que abordan estas problemáticas en sus poéticas. Ávido de conocimientos sobre los disímiles mitos y deidades de esa expresión religiosa Laureze Zuñiga, pintor primitivista actual, se nutre de las leyendas que luego muestra con notable colorido en sus lienzos. En sus dibujos aparecen dioses, cimarrones, “firmas” o trazos de la Regla de Palo Monte y de la Sociedades Secretas Abakuá, lunas peces, soles, palomas, montañas y árboles, integrados armónicamente en el papel o la cartulina.
Dentro del amplio espectro sobre los diversos temas referentes a lo africano en nuestra plástica, no podemos dejar de mencionar la manera original y sugerente en que Manuel Gonzáles Daza representó en la década de 1970, algunos instrumentos de la música popular tradicional cubana de procedencia africana. Para este fin utilizó las diversas posibilidades del informalismo y del arte pop. En sus representaciones aparecen los tambores pertenecientes a las cofradías abakuá. Estos instrumentos percusivos, reproducidos con gran autenticidad, están trabajados con materiales diversos como sogas, pinturas, madera, piedras, caracoles, y cuantos objetos pudieran aparecer en la nganga de un palero; son casi los legítimos objetos ceremoniales utilizados en nuestras religiones populares de notable raíz africana.
Belkis Ayón por su parte, penetra ese mundo de los abakuá para apoderarse de sus mitos y sus personajes, para ofrecernos en sus colografías de grandes proporciones ese mundo mítico que la mujer tiene prohibido. En sus piezas aparecen símbolos y atributos como la tinaja, la serpiente, los peces y, sobre todo, los cuadros se desbordan de su propia presencia, para crear una analogía con la propia Sikan del Mito de los abakuá.
Julián Gózales, pintor autodidacta del municipio de Regla es un creador sin fronteras, dotado del conocimiento de los secretos del Palo Monte y Abakuá. Miembro activo de estas religiones, González une todo su saber para crear obras como “Consagración en la Tierra Conga” que es una pieza testimonio de la ceremonia del rayamiento, en la que representa todos los atributos ceremoniales.
Mención aparte merece el trabajo de promoción cultural llevado en el Callejón de Hamel por el artista Salvador Gonzáles; ese proyecto comunitario tiene como objetivo central brindar arte creador al pueblo, revitalizando esta callejuela olvidada por el tiempo y por la ciudad, convirtiéndola en una verdadera Galería de Arte donde el propio barrio forma parte indisoluble de una creación única en su género, en el país y en el mundo.
Este breve recorrido por las artes plásticas cubanas, es solo un botón de muestra de la riqueza de esta temática en nuestra pintura. Existen muchos otros artistas sensibilizados con el mudo mágico del Palo Monte y la Sociedades Abakuá, pero se hace difícil seguirle el rastro precisamente porque carecen buena labor de promoción que coadyuve a su reconocimiento.

martes, 18 de mayo de 2010

“La Atención a las Personalidades de la Cultura”.

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FORMATO DE DISCURSO
Texto: Magda Soler

PREPARACIÓN
Orador: Especialista de la Actividad Cultural para la Atención de las Personalidades.
Ocasión: Reunión Nacional de Programación y Promoción con la participación de los programadores y promotores de todo el CNAE.
Auditorio: Especialistas con un grado de conocimiento del tema a tratar.
Participación: Estimado 50 personas.
Nivel escolar : Técnico medio, preuniversitario y universitario.
Forma del discurso: Escrito ( por este motivo las cualidades no verbales (voz, dicción, control personal) no pueden ser capturadas en papel, hay que imaginar el ambiente y la audiencia, así como las características del orador que dan fuerza a las palabras y las ideas).
Lugar: Sala Llauradó. Capacidad 120 personas, climatizado.
Soportes: presentación power point, video bin, pantalla
Por su intención: Informativo
Género del discurso: Académico / Carácter didáctico / De circunstancia
Planificación: Inductiva
Tema: “La Atención a las Personalidades de la Cultura”.
Duración: 15 minutos.
ESQUEMA DEL DISCURSO:
INTRODUCCIÓN
1.Recibimiento. Exordio de bienvenida.( Me presento coloquial, con enfoque de género, y al mismo nivel de mi audiencia). Referencia a la composición del auditorio mencionar algunas agrupaciones, teatros y provincias. Mensajes de saludo.
2. Presentación del tema
3. Cita de José Martí como introducción al tema
4. Interpretación de la frase de Martí.

CUERPO DEL DISCURSO
5. Pregunta qué es ser Personalidad de la Cultura.
6. Definición de personalidad.
7. Establece el proceso por el que pasa un artista para alcanzar los máximos reconocimientos.
8. Explica las normas y objetivos para creación de títulos, condecoraciones y distinciones.
9. Se analizan los principales enunciados de los premios y condecoraciones relacionados con las artes escénicas.
10.Se define el concepto de Personalidad de la Cultura.
11. Habla de los premios que entrega la UNEAC.
12. Pregunta qué es la Atención.
13.Define qué es Atención según el diccionario.
14.Necesidad de la Atención a las Personalidades.
15. Habla de la creación del FONDEC.
16. Explicación en qué consiste la Atención a las Personalidades.
17. Trabajo con las Personalidades en caso de desastres y condiciones de guerra.
18. Atención territorial a las personalidades.
TEMA SECUNDARIO
19. Organización de la Atención a Personalidades en las artes escénicas.
20. Estadística de las personalidades de las artes escénicas.
21.Sistema de premios y eventos del CNAE.
RESUMEN Y CONCLUSIONES
22. Se reafirma el concepto de Personalidad de la Cultura y su relación con los premios y condecoraciones.
23. La Atención a Personalidades tiene un enfoque sistémico que va desde el MINCULT pasando por todos los niveles hasta la base.
24. El CNAE tiene creado también su sistema de premios y eventos.
25. La conclusión es: hay que seguir ganado en experiencia y conocimiento.
26. Exordio de despedida.



















“La Atención a las Personalidades de la Cultura”
Buenos días, amigas y amigos, los saludo con cariño y enorme gusto. (Se saluda a un promotor de una instalación o sala-teatro, al de una agrupación de teatro, al de una provincia lejana y una cercana y al anfitrión, el promotor de la Sala Llauradó) .
Como seguro ya ven en pantalla el power point del que me voy a auxiliar en mi exposición, hoy voy a hablarles sobre la Atención a las Personalidades de las Artes Escénicas, asunto de extraordinaria importancia porque sobre ustedes recae no sólo el peso de promocionar el hecho artístico, sino también la obra creadora de los artistas, cantera de donde surgen las personalidades de la cultura. Esta es una materia un poco rezagada y es mi objetivo que ustedes adquieran más conocimiento sobre el tema.
Permítanme comenzar con una frase de nuestro Héroe Nacional José Martí:
“LAS GRANDES PERSONALIDADES SON COMO CIMIENTOS EN QUE SE AFIRMAN LOS PUEBLOS.”

Desde tan temprana fecha Martí comprendió la importancia y trascendencia de las personalidades en el desarrollo de una sociedad. Llevemos estas palabras al plano de la cultura y, parafraseando a Martí, diríamos: las grandes personalidades de la cultura son los cimientos en que se afirma el arte nacional.
Entonces, qué es ser una “Personalidad de la Cultura”? Como surge esta categoría?
Según define el diccionario la palabra “Personalidad” es diferencia individual que distingue una persona de otra. Personaje; sujeto que se ha distinguido por sus actos que le dieron relieve. Sujeto de distinción o calidad. Es categoría, clase, rango, condición de unas personas con respecto a las demás. Por su parte el diccionario de sinónimos expresa que personalidad es equivalente a identidad, calidad, particularidad, sello, distintivo.
Esta persona o artista cuya obra se distingue y sobresale por encima de las demás. Su creación artística es de tal magnitud y repercusión que trasciende las fronteras de lo cotidiano para convertirse en extraordinaria. Y por sus resultados artísticos relevantes va obteniendo reconocimientos expresados a través de premios y condecoraciones que son insignias o actos distinguidos en el terreno de la creación artística.
En nuestro país el derecho de premiar lo ejerce la Asamblea Nacional del Poder Popular y mediante la Ley 17 del 28 de junio de 1978 instituye las normas que rigen la creación y concesión de títulos honoríficos, condecoraciones (órdenes y medallas) y distinciones de la República de Cuba, concediendo al Consejo de Estado la facultad de crearlas. El objetivo de tales estímulos es premiar a ciudadanos y ciudadanas, organizaciones e instituciones, colectivos laborales, así como a personalidades, ciudades y pueblos por sus aportes relevantes al trabajo social y a la defensa de la patria. En primer lugar existen dos títulos honoríficos: Héroe de la República de Cuba y Héroe del Trabajo de la República de Cuba; en segundo lugar están las condecoraciones a las que pertenecen más de 18 órdenes y más de 25 medallas, y por último más de 26 distinciones.
Si la plataforma conceptual de la categoría Personalidad de la Cultura está en la esencia y contenido de los premios y condecoraciones que recibe en su trayectoria artística, propongo entonces analizar los enunciados que los fundamentan:
• “… a méritos alcanzados durante veinticinco o más años en el sector de la cultura y hayan mantenido una actitud ejemplar y consecuente con los principios revolucionarios”. (Distinción Raúl Gómez García).
• “… a méritos alcanzados y la labor realizada en el enriquecimiento de la cultura nacional y en la promoción del trabajo”. (Distinción por la Cultura Nacional).
• “… en reconocimiento a relevantes méritos alcanzados y a la labor que realizan en el enriquecimiento de la cultura nacional”. (Medalla Alejo Carpentier).
• “… por el conjunto de su obra y que hayan alcanzado resultados relevantes en el quehacer danzario”. (Premio Nacional de Danza).
• “ … a los más representativos exponentes del teatro cubano por el conjunto de su obra”. (Premio Nacional de Teatro).
• “… al conjunto de la obra sostenida de un artista vivo, cuya calidad haya sido reconocida y su aporte trascendente para nuestra cultura”. (Premio Nacional de Humorismo).
• “… en reconocimiento a aportes extraordinarios realizados a favor de los valores imperecederos de la cultura nacional”. (Orden Félix Varela).
• “… por haber realizado una actividad sostenida que constituya una contribución importante a la lucha ideológica de los pueblos y un aporte extraordinario para el desarrollo de la cultura artística, literaria y el periodismo”. (Orden Juan Marinello).
• “… por extraordinarios méritos laborales, por importantes aportes realizados a la economía nacional o por una correcta y sostenida actitud ante el trabajo, ya sea en la industria, la agricultura, los servicios, la administración, las construcciones, el transporte, las ciencias, las artes, la cultura o la técnica. (Orden Lázaro Peña).
• “… por grandes hazañas a favor de la paz y la humanidad. Por valiosos y extraordinarios aportes a la educación, la cultura, la ciencia y los deportes, así como por méritos destacados en el trabajo creador”. (Orden José Martí).
Por tanto, Personalidad de la Cultura Nacional es aquel artista al que se han otorgado los siguientes premios y condecoraciones: Premio Nacional, Orden Félix Varela, Medalla Alejo Carpentier, Medalla Juan Marinello, Héroe Nacional del Trabajo, Distinción Raúl Gómez García. Se valora también la Distinción por la Cultura Nacional, aunque por ser un reconocimiento más difundido, no constituye por sí sola un aval.
Otras instituciones culturales como la UNEAC, entrega a los artistas importantes reconocimientos como el Diploma Nicolás Guillén, Diploma Omar Valdés, la Distinción Majadahonda y el máximo galardón de esa institución: Diploma de Artista Emérito. También realiza concursos especializados como los Premios Caricatos y los Premios Villanueva de la Crítica.
Me gustaría abordar ahora el tema de la “Atención”. A qué nos estamos refiriendo cuando hablamos de “Atención”?
La “Atención” se define como la acción de atender; cortesía y urbanidad; demostración de respeto u obsequio. La atención comprende un conjunto de acciones que van desde resaltar la vida y obra de la personalidad hasta la ayuda en aspectos que contribuyan a mejorar su calidad de vida.
La categorización de artistas como Personalidad de la Cultura surge de un proceso natural, imbricado a la consolidación del Ministerio de Cultura y sus instituciones culturales, lo que va dando cuerpo y conformando una plataforma de trabajo de Personalidades que demanda atención y tratamiento especial.
Por eso es que en diciembre de1992, por resolución ministerial, se crea el Fondo de Desarrollo de la Cultura y la Educación, conocido por sus siglas FONDEC, que entre sus funciones tiene la de dar atención, excepcionalmente, a personalidades de la cultura y el arte cuando no se disponga de otras vías de solución. Más tarde, en 1998 se habilita la Oficina para la Atención a Personalidades adscripta al FONDEC.
Ha sido una política consecuente del Ministerio de Cultura, dar una satisfactoria atención a las personalidades más relevantes de la cultura cubana, así como a otras con necesidades y situación económica muy precaria. Esta atención tiene obligados límites, debido a la escasez de recursos materiales y a la dramática situación de viviendas que tiene nuestro país, lo que ha impedido solucionar hasta los casos más críticos por no disponer de un mínimo fondo de viviendas, sin embargo, se les ha podido apoyar en diferentes aspectos como son: ayuda económica en CUC a cierto número de personalidades, financiamiento de materiales de construcción, solución de medicamentos y turnos médicos, préstamo de sillas de ruedas, andadores, bastones, apoyo en servicios funerarios, incineraciones, panteones; se les felicita y estimula en ocasión de cumpleaños, años de vida artística, premios recibidos en Cuba o el extranjero, etc.
Un aspecto muy importante es la preservación de esas personalidades en casos de desastres naturales y, sobre todo, en condiciones de guerra donde ya están preubicadas en tres grupos: trabajo internacional, brigada artística (en los territorios que se determine) o evacuación simple (según relación que ya existe, dislocados en las catorce provincias del país y en municipios preseleccionados).
A nivel provincial y municipal, cada territorio debe realizar un análisis particular y decidir a quiénes consideran por sus relevantes méritos como personalidad y, en consecuencia, le otorga la atención que requieren.
El Consejo Nacional de las Artes Escénicas organiza su Sistema de la Atención a las Personalidades bajo los principios establecidos por el Ministerio de Cultura. Este sistema comprende el Consejo Nacional, los Consejos Provinciales, las Instituciones, así como las diferentes Agrupaciones Artísticas. Las acciones de atención a una personalidad son múltiples, pasan por los más diversos problemas, circunstancias con mayor o menor envergadura, por eso es que su ejercicio no recae sobre una persona, ni un grupo. Se trata de una responsabilidad compartida en la que cada eslabón asume a su nivel. El rango de una personalidad, el tipo de problema y su complejidad va determinando si es competencia del Presidente, de un Vicepresidente, de un Director Nacional, o de un funcionario. En el caso del CNAE la Atención a Personalidades está adscripta a la Dirección de Promoción y Comunicación, donde hay una especialista dedicada a estos fines. Subsecuentemente cada unidad organizativa estructura la Atención a Personalidades de acuerdo a su competencia, siguiendo criterios de selección a su nivel. Pongamos por ejemplo un premio nacional de teatro de Ciudad de La Habana que ha recibido otras órdenes y distinciones , es personalidad del MINCULT, del CNAE, del Centro de Teatro y del grupo al que pertenece. Así mismo, es personalidad también de su territorio, provincia y/o municipio donde vive.
A nivel del Consejo están categorizadas 196 personalidades, de las que 124 son personalidades y miembros del grupo de expertos (de ellos, 43 son premios nacionales), 69 son personalidades solamente y 6 son consultores. Su composición por manifestaciones artísticas es la siguiente: de teatro dramático son 86, de teatro para niños y jóvenes son 21, de danza 36, de diseño 11, del lírico y musical 11, del humor 22, de investigación 3, más los 6 consultores.
El CNAE también tiene estructurado un sistema de premios y eventos que cubre las principales líneas de creación artísticas:
En teatro se celebra el Festival de Teatro de Camagüey, Festival de Pequeño Formato de Santa Clara, Festival del Monólogo de Cienfuegos, Festival espacio Vital de Pinar del Río, Taller Internacional de Teatro de Títeres de Matanzas, Festival Máscara de Caoba de Santiago de Cuba, Temporada de Payasos Narices Rojas, Concurso y Premio de la Ciudad Holguín, Concurso Nacional de Monólogos La Vida es Sueño, así como la Casa Editorial Tablas Alarcos convoca al Premio de Dramaturgia Virgilio Piñera; Premio de Teatrología Rine Leal; Premio de Dramaturgia Dora Alonso; Premio de Crítica y Gráfica; Premio de Ensayo, Ilustración, Fotografía y Entrevista.
En danza se celebra la Segunda Bienal de Danza del Caribe en Ciudad Habana, Concurso Premio Codanza de Holguín y Concurso de Coreografía DanzanDos de Matanzas.
En humor se realiza el Festival Nacional del Humor Aquelarre en Ciudad de La Habana.
En magia se realizan dos eventos: MagiAtenas en Matanzas y Festival de Magia Ánfora de Las Tunas.
En circo está el Festival de Verano Circuba en Ciudad de La Habana.
El Concurso Jóvenes Cantantes Líricos Rodrigo Prats y Ernesto Lecuona, creado por Raúl Camayd en Holguín. A partir del año 1990 se alternan las provincias Holguín y Pinar del Río.
El más joven de los premios es el Diploma de Oro del Gran Teatro de La Habana iniciado en el 2008 con motivo de los 170 años de fundado y que se entrega a relevantes figuras que hayan contribuido de manera relevante y sostenida con el trabajo que ha desplegado el Gran Teatro a lo largo de su historia.
Hagamos un resumen de lo tratado hoy:
El término Personalidad de la Cultura es una categoría artística que se adquiere no por definición sino por un proceso ascendente o “espiral de creación” por el que transita la obra de un artista, reconocida mediante un sistema de premios y condecoraciones instituido por el gobierno de la República de Cuba.
La Atención a las Personalidades se realiza con un enfoque sistémico, con principios enlazados entre sí formando un cuerpo de trabajo en el que están involucrados todos los eslabones que van desde el Ministerio de Cultura hasta el CNAE en todas sus estructuras.
Hemos visto cómo el Consejo Nacional de las Artes Escénicas ha creado un sistema de premios y eventos que abarca las diferentes líneas de creación artística.
Si mi intervención les resultó útil, entonces se cumplió con el objetivo propuesto . Les tengo una noticia: la Dirección de Promoción y Comunicación del Consejo está en gestiones para publicar y distribuir un material de referencia con las órdenes y condecoraciones, su contenido y su otorgamiento a los artistas por años hasta la fecha.
Esta es una tarea sobre la que todos debemos seguir ganando en conocimiento y experiencia. Todos juntos lo lograremos.
Permítanme finalizar con las siguientes frases:
No somos tan buenos como debimos; no somos tan buenos como seremos;
¡Pero hoy somos mejores de lo que fuimos!

Fuentes consultadas:
• Entrevista con la Dra. Lucía Sardiñas, directora del FONDEC y de la Oficina de Atención a Personalidades del MINCULT.
• Entrevista con Ciro Lazo de la Oficina de Atención a personalidades del MINCULT.
• www.cniae.cult.cu
• www.cubaescena.cult.cu
• www.cubarte.cult.cu
• www.protocolo.org
• Ley No. 17/78 de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
• Resolución No. 30/93 del Ministro de Cultura.


miércoles, 3 de febrero de 2010

La otra Cara del Cristianismo

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Otra Cara de Cristianismo.
Pedro Maytín
Cuando me encontraba haciendo investigaciones de campo, sobre la influencia de las prácticas de la Regla de Palo Monte en ciertas comunidades de Pinar del Río. Me encontré con una señora que me brindó una valiosa información que me gustaría compartir con ustedes.
Si cierto es que estás prácticas todavía son rechazadas por una parte de la sociedad, no podemos olvidar que las de origen cristiano en estos tiempos, están perdiendo popularidad, muchos han asumido que la sagrada inquisición ha sido uno de los hechos más abominable en la historia del cristianismo, en este sentido, la señora entrevistada, octogenaria ya, muy querida y respeta por su sapiencia en el municipio de Bahía Honda en Pinar del Río, muy gentilmente nos permitió consultar estas décimas, que las escribió como respuesta a varios religiosos de origen cristiano,- no especificamos el credo por ética-, después que la visitaran varias veces para que se convirtiera a su sistema de creencias.




1
La Biblia quiere enseñar
Que el hombre debe tener
Lo justo para comer
Para vestir y calzar.
Debe tener un hogar
Para su comodidad
Vivir con tranquilidad
Sin aspirar a riqueza
Despreciando la grandeza
Porque eso es vanidad.
2
También enseña otra cosa
Poniendo en alto su nombre
Recomienda a cada hombre
Tener una sola esposa.
Que haga su vida dichosa
Y se amen de verdad
Se guarden fidelidad
Y formalicen su hogar
A nada más deben aspirar
Porque lo otro es vanidad.
3
Se mencionan unos nombres
Que a mi me causan dolor
Porque no sé que valor
Les atribuyen a esos hombres.
Es posible que le asombre
Que el primero es Abrahán
Y después encontrarán
A David y Salomón
Que no merecen perdón
Según los datos que dan.
4
Abrahán es un maldito
Que actuó como un criminal
Llevó consigo un puñal
Para matar a su hijito.
Ese inocente chiquito
Por la oveja preguntó
Porque él no se imaginó
Que la oveja fuera el mismo
Un tremendo salvajismo
El que Abrahán demostró.
5
David cometió adulterio
Y abusó de su poder
Y ahora quieren hacer ver
Que es un personaje serio.
No comparto ese criterio
Por mucho que él haya orado
Porque él cometió un pecado
Que merece su castigo
Y yo claramente digo
Que debe ser castigado.
6
Y que decir de Salomón
Y su famosa carrera
Yo puedo decir que era
El Rey de la explotación.
Comía con ambición
Bebía con avidez
En el. Libro Eclesiastés
Él mismo lo relataba
Cómo se regocijaba
Con su falta de honradez.
7
Salomón no trabajaba
Muy elegante vestía
Muchas esposas tenía
Sólo con lo que enseñaba.
Muchas casas fabricaba
Una para ayuntamiento
Construyó en ese momento
Una casa para el Rey
Donde acordaban la ley
Para su enriquecimiento.
8
La casa que Salomón
Le construyo a Jehová
Muy claramente nos da
Su grado de explotación.
Una lujosa mansión
Que constituye un tesoro
Y aunque su valor ignoro
Sé que son cosas valiosas
Hecho con piedras preciosas
Todo retocado en oro.

9
Salomón en su reinado
Abogó por la grandeza
Obtuvo mucha riqueza
En haciendas y ganados.
Muchos esclavos comprados
Explotó la humanidad
Y ya en su avanzada edad
Próximo ya a fallecer
Tuvo que reconocer
Que todo eso es vanidad.
10
De esos famoso señores
Ya yo he mencionado a tres
Ahora me falta Moisés
Que era de los peores.
Famosos explotadores
Que no merecen perdón
Tomaban la religión
Como instrumento de engaño
Y saqueaban el rebaño
Y toda la producción.
11

Moisés no es más que un aliado
Del sacerdote del rey
Y que ponía por ley
Lo que hubieran acordado.
No hay más que ver el ganado
Escogido de antemano
Y la cantidad de grano
Y las alhajas de oro
Que forman un tesoro
En ofrenda al soberano.
12
Un ladrón enmascarado
Que fungía de profeta
Y que tenía por meta
Tener el pueblo engañado.
El había redactado
Su famoso mandamiento
Pero se llegó el momento
Que él mismo no lo cumplía
Muy poco le importaría
Que se lo llevara en viento.

13
El sacerdote de Aarón
Jehová lo seleccionó
Hacerle un trabajo mandó
Que no tiene imitación.
Era su única función
En el templo estar sentado
Bien vestido y perfumado
Las ofrendas recibía
Con ella se enriquecía
Lo mismo que sus aliados.
14
Si alguien sale a predicar
En nombre de Jehová
Mucha gente encontrará
Que no lo quiere escuchar.
Eso de resucitar
Nadie lo quiere creer
Porque han llegado a saber
Que es completamente cierto
Que aquí todo el que se ha muerto
Se fue para no volver.
15
Yo soy persona creyente
Pero bien se puede ver
Que mi modo de creer
Es bastante diferente.
Creó en un omnipotente
Sagrado Dios verdadero
Que dirige el mundo entero
Que no habla, que es invencible
Que no come ni es visible
Ni se compra con dinero.
16
Quisiera dar mi opinión
Pues veo que hay mucha gente
Que peca concientemente
Y después pide perdón.
Asiste a la reunión
Luego sale a predicar
Se vuelve a bautizar
Y ya se cree perdonado
Parece que no ha pensado
Que lo bueno es no pecar.

lunes, 7 de diciembre de 2009

“Visualidad y Racialidad. Cómo se ha visto el negro en el teatro y el cine”.

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Visualidad y Racialidad. Cómo se ha visto el negro en el teatro y el cine”.
Autora: Irina Landrove

La sociedad cubana, desde sus orígenes, tuvo sus clases sociales bien estractificadas. El negro, traído desde África como mano de obra imprescindible para el cultivo de la caña. Considerado el último eslabón de la sociedad y cuando el criollo se definió como clase, en abierta oposición al español, obvió a aquel producto del mestizaje, comenzó a diferenciarse como una nueva clase económica.

La abolición de la esclavitud obedeció a un criterio político y económico más que humano. Incorporó al negro como elemento activo y vital en su consecución, pero el advenimiento de la república trajo consigo la frustración de los principios propugnados, que se diluyeron sin que la igualdad de derechos y posibilidades se hiciera efectiva.

En el cine del período prerrevolucionario el negro solo apareció como telón de fondo, no hubo un interés por reflejar problemas raciales. Solamente nos los vamos a encontrar en la interpretación de papeles secundarios o en oficios relacionados con la servidumbre, músicos, bailarines o como personaje bufo, ligado a la vagancia o su música y la danza como elemento de diversión para la sociedad blanca.

En el 70 el cine sigue sin abordar la polémica, aún no resulta. Volviendo al siglo XVIII y XIX, centrándose en la esclavitud y no en el negro como pilar económico de la sociedad y ejecutor de casi todos los oficios que los blancos se negaban a ejercer. Ejemplo de esto tenemos: El Otro Francisco, un filme bastante realista pero débil conceptualmente (1974) de Sergio Giral y De cierta manera (1974) de Sara Gómez. En este Mario (negro marginal) decide cambiar de vida. Aquí se van a mostrar una serie de problemas donde queda claro al final, que por problemas ancestrales este mundo está fundamentalmente integrado por negros.

En La última cena (1976) de Tomás Gutiérrez Alea, se recrea la última cena de Cristo en marco de semana santa, donde nos muestra a través de una caracterización individual de cada uno de los negros una reflexión acerca de la doble moral de los esclavistas. El filme es sin duda, una acertada exposición de la esclavitud. En Cecilia (1981) de Humberto Solás, se muestra el complejo mundo de relaciones sociales y raciales escondido bajo una cruel y manifiesta división social tanto de clases como de razas. En Plácido (1986), se mantiene el mismo esquema que en El otro Francisco.
El tratamiento dado al negro en el cine cubano ha estado referido preferentemente a la esclavitud y aún y cuando este goza de todos los privilegios igualitarios que suponen un racismo erradicado, aún no logra un protagónico ¿ por qué ?. En la década del 80 la principal arma fue el chateo, el humor para criticar la sociedad.
En Memorias del Subdesarrollo (1968) de Tómas Gutiérrez Alea, es el primer filme que nos permite contemplar las contradicciones y transformaciones entre un mundo que se derrumba y otro que no se ha terminado de formarse. El protagonista, antihéroe que se encuentra parado entre dos mundos, por supuesto que es un blanco.

La década de los años de 1990 en Cuba, se da una apertura a efectos de la religión y los practicantes de la santería o regla Ocha-Ifá, la regla Palo Monte y a las Sociedades Abakuá. El Primer Encuentro de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba (1992) y la celebración del IV Congreso del PCC, en el que se reconoce la laicidad del Estado Cubano, van a ser dos hechos importantes. La construcción del sujeto negro, de nuestro componente africano se da aparejada al perjuicio, aún y cuando se sigue promulgando una palabra tan gustada como transculturación.
En cuanto a la documentalística cubana, no podemos dejar de mencionar como un antecedente importante el documental NOW (1965) de Santiago Álvarez, donde el tema central es el maltrato y la discriminación del negro. Ya en el año 1964 comienza su carrera en este arte la realización Sara Gómez, que realiza una obra desde su experiencia personal de clase media, negra y creyente de la religión popular sincrética. Obras que son máximos exponentes de su poética y de las preocupaciones como ser social y artista son: Crónica de mi familia (1966), …Y tenemos sabor (1997), En la otra Isla y Una Isla para Miguel (1968) y De Cierta Manera (único largometraje dirigido por una mujer en Cuba).

Ya en la década de los años 90 encontramos filmes como Adorables Mentiras (1991) de Gerardo Chijona, donde un funcionario corrupto utiliza impunemente las divisas que le son confiadas por su trabajo para beneficio personal, y su esposa mucho más joven, busca satisfacción personal en un hombre joven también. Luego en películas como Fresa y Chocolate, no cabrá un negro en el personaje de David, por el prototipo creado e incorporado en nuestra sociedad respecto al negro, considerado heterosexual, con un pene enorme, vinculado siempre al placer, la fortaleza física y a la masculinidad.

Como reflejo de la crisis económica y de valores desde que nace para nosotros el “período especial”, Fernando Pérez realiza Madagascar (1994): angustias, crisis existencial, nos muestra a través de metáforas, el mundo que golpea al individuo de forma cotidiana. Aquí tampoco encontramos a ningún negro. Así mismo veremos Mujer Transparente (1990) y Sueño Tropical (1991), entre otras.
La formulación del contenido del concepto pone de relieve lo que hay de idéntico en el objeto dado. Ejemplo de esto es el personaje de Elpidio en La Vida es Silbar, que tiene la característica del producto social de la época que navega envuelto en su propedéutica filosófica de la razón de ser.

No sólo es la expresión del “luchador”, del merolico de los años 90 en La Habana, su extensión se corresponde a la depresión moral, intelectual e ideológica de algunos cubanos en esta etapa, y nada menos que un mulato para este papel. El único negro que aparece es el luminotécnico del teatro en una de las historias.

Una película realizada en el año 2005: Barrio Cuba, muestra varias historias, la muchacha que decide dejar su trabajo, su familia y renuncia al amor, por casarse con un viejo extranjero, que le daría mejor vida, es nada menos que una mulata (interpretada por María Luisa Jímenez). Por otro lado un viejo mecánico, que se enamora de la mulata, vive en condiciones deplorables (interpretado por Mario Limonta). Acaso casualidad, prototipo o estereotipo.

Alegoría incluso a una cierta manera de actuar sobre la realidad para la tradición audiovisual cubana es Oscuros rinocerontes enjaulados (1999) de Juan Carlos Cremata. Esta película parodia un sistema de valores que fomenta la simulación y el formalismo, mientras subyace la dulce sombra de los sistemas burocráticos y cuestiona la severidad autoritaria fundada en órdenes jerárquicos y estructuras de obediencia debida. Aparece entre tantos en signo exterior, material, del “relajo” institucionalizado. Entre todo el entramado de absurdos, la mujer de limpieza (encarnado por Paula Alí) reclama cierto orden. Su investigación va a revelar cuestiones severas, como que el Jefe Gónzalez, intachable por su conducta autoritaria y decente, ha sido traicionado por su mujer, nada menos que con un negro. Horror del descrédito y la humillación en una sociedad racista (aunque aparente no serlo).

Por otro lado en el filme Entre Ciclones, el personaje negro que sale en la misma es el religioso y delincuente. Sin embargo paradójicamente encontramos en la casa de la española, con gran poder adquisitivo, colgados en las paredes de su casa obras de René Peña. Fotografías de gran formato de este artista, negro por demás, que se toma como referente en su obra.


La imagen del negro se viene construyendo desde el siglo XIX en la academia, al igual que la del blanco, y es una realidad que en algunos casos de manera inconsciente, en otros de forma consciente, persisten estos perjuicios, que llegan a todas las esferas de la vida. Las sociedades Abakuá estuvieron siempre controladas por la policía, pues debido al desconocimiento de sus prácticas, se asociaban muchas veces con sacrificios de vidas humanas.

Lo que se extiende por el mundo a partir de la década de los 80 es la Santería, pues la población que migra está ligada a la religión de ahí la fuerza que adquiere en Estados Unidos y América y la importancia que empiezan a adquirir en los diferentes órdenes de la vida. En el turismo el tema religioso vuelve aparecer en el centro. Se pretendió así saber de África, saber yoruba, conocer bibliografía relacionada con estos temas, profundizar en sus antecedentes, lo que no supone irse a África. A través del humor también se manipulan estos prejuicios. El humor traspolado a todos los órdenes de las manifestaciones artísticas: la plástica, el teatro, el ballet, entre otros.

Un antecedente importante de nuestro teatro vernáculo es el Teatro Bufo con sus tres personajes clásicos: el gallego, la mulata y el negrito. Este último picaresco, pintoresco, solo llamado a la risa y de la clase baja. En el año 1967, a poco tiempo de triunfar la Revolución, se estrena la obra El Rey Cristóbal, dirigida por Nicolás Door. Cuentan que Alden Night se va del grupo, pues el director decide que José Antonio Rodríguez interpretaría el papel de un negro y no el propio Alden.


Un clásico de teatro cubano de 1960 es Réquien por Yariri, la historia de un chulo, blanco y de familia adinerada. Esta vez, en el año 2005 interpretada por un personaje negro con una máscara blanca. ¿ Acaso un intento de reivindicar al negro?

Una obra que marcó pautas en la historia del Teatro y el Cine cubano es María Antonia, escrita y dirigida por uno de nuestros dramaturgos más importante: Eugenio Hernández Espinosa, Premio Nacional de Teatro. Esta obra fue estrenada por el grupo Taller Dramático en el año 1967, escrita en 1964 y repuesta en 1984, interpretada por Hilda Oates en el Teatro y retomada en el guión para cine dirigida por Sergio Giral, esta vez con la actuación de Alina Rodríguez.

La religión es el elemento decisivo en la conducta de los personajes, que conserva sus valores, dentro del medio social en que los mismos se desenvuelven. Situaciones que comúnmente se crean en lugares de hacinamiento, donde escasean las condiciones indispensables de vida y todo se torna más difícil regido por “la ley del más fuerte” en el solar.

María Antonia es una obra escrita por Eugenio a partir de una vivencia personal en su niñez, cuando a penas tenía 8 años de edad, y que quedaría viva para siempre en su memoria. Esta obra tiene gran vigencia, pues el ambiente hostil, provocado por la falta de espacio y convivencia obligada, conlleve aún hoy, a situaciones solariegas como las que se narran en la misma; pues nuestra sociedad aún está perneada de perjuicios tanto machistas como racistas, agudizados en determinados sectores de la sociedad.

El tema de la religión continúa en la obra de Eugenio en Obba Yuru (2007), interpretada nuevamente por Hilda Oates. Ya más reciente estrena la obra Los Peces en la Red (2007), que narra la historia de una madre con las esposas de sus dos hijos, que están perdidos en el mar. Nueve días de lluvias constantes las mantiene presas en la casa.

Se establece una lucha muy interesante entre estas tres mujeres; enredos, chismes, envidias, desesperación, incertidumbre. Una de las muchachas es negra y es precisamente la que está embarazada y envidiada por la otra, que nunca ha podido concebir un hijo. ¿ Por qué no al revés ? ¿ Será porque la raza negra siempre se ha asociado a la fortaleza, la fertilidad, la vitalidad? Redes que le impone la vida. La llegada del bebé permite obviar las diferencias, haciéndose más fuertes, para encarar las dificultades esta vez unidas.

Otros dramaturgos, al parecer pasan por encima de prejuicios, es el caso de Carlos Díaz director de Teatro El Público. Obras como La Puta Respetuosa que tuvo más de 100 funciones ininterrumpidas a inicios de este año. Hay varios negros que actúan y bailan un baile erótico con la actriz protagónica, que llega a los límites de lo homosexual en ocasiones, otras a lo travestiano. El negro estereotipado e igualmente discriminado.

En el teatro para niños también encontramos obras como Cenicienta de un grupo de teatro de títeres avileño, donde la protagonista es una niñita negra, que a la hora del baile, en vez de dejar un zapato (como en el cuento original) , lo que deja es un apliquets de una de sus trancitas. El grupo Papalote (de Matanzas) de larga trayectoria en el arte de los títeres, desarrollan un trabajo interesante tanto para niños como para adultos, con las leyenda e historias de la ciudad, de la localidad, poniendo vida a la leyendas e historias de personajes y de la religión, rescatando música, bailes tradiciones. El logro más importante es que la comunidad donde se encuentra la sede del teatro (lugar de antecedentes fuentes de delincuencia), han tenido un acercamiento y una aceptación de las obras, así como de las actividades planificadas colateralmente. Logrando además que la población cuide el teatro como suyo. Esto gracias al colectivo de Papalote y a su director, reciente premio Nacional René Fernández.
Como hemos podido ver, tanto en el cine como en el teatro, el tratamiento del negro tiene diferencias entre sí. En el cine fundamentalmente de los 90 a la actualidad, el negro aparece más en escena, pero cuando lo hace no es en los protagónicos y siempre va a estar asociados a la marginalidad; es el ladrón, el delincuente, el conflictivo. En el teatro sin embargo, estas cuestiones se han logrado superar, de manera consciente o no. Pero más importante que nada, estos valores están llegando a los niños, y ya en sí es un gran paso de avances.











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viernes, 4 de diciembre de 2009

Maferefun Shangó

                                                   EL DIOS DEL TRUENO



Fue en vida uno de los fundadores del reino Yoruba en Nigeria, Rey en la ciudad de Oyó. Fue un guerrero muy valiente, mujeriego, atrevido, bebedor, machista y de gran atracción varonil. Cuando se menciona su nombre los creyentes deben de empinarse en sus asientos en señal de respeto y reverencia. Es el Dios de la Guerra, dueño del rayo, del trueno y de la música. A él pertenecen los sagrados tambores (bata):

 Okonkoló (menor)

 Itotelé (mediano)

 Iyá (mayor)

Estos se emplean en ceremonias de gran trascendencia y a ellos deben ser “presentados” los nuevos santeros o iniciados (Iyawos) En estos reside un Orisha de nombre Añá.

Shangó o como también se le llama Kabiosile, es hijo de Yemayá y Aggayú Solá, aunque fue criado por Obbatalá pues Yemayá no lo quiso. Al adoptarlo Obbatalá y Yemú, estos le pusieron un collar blanco y rojo construyéndole un castillo y le dijeron que sería dueño del mundo. Al bajar al mundo lo hizo con su castillo, su pilón y el tablero para adivinar.

Cuando Changó bajó se fue a vivir con el pueblo Congo pero por su carácter tuvo problemas y fue desterrado. Caminando se encontró con Orula y le entrego el tablero por considerarlo un hombre de respeto. A partir de entonces se quedo adivinando con el caracol y los cocos. Yemayá lo salva en otro momento de la ira de Aggayú, que lo iba a lanzar al mar por haberse apropiado de sus bienes.

Changó tiene como mujeres a Oyá, Yewá, Obba y a Ochún. Oyá era mujer de Oggún a la que enamoró y por lo cual libro cuantiosas batallas con su hermano. Oyá guerrea junto a Changó con dos espadas, es ahijado de Ozain, el cual le preparó un secreto para que echara fuego por la boca y se librara de sus enemigos.

Su trono natural es la Palma Real que se le consagra. Desde este mirador se cuida de los cazadores, pescadores y guerreros. En este lugar también habla, trabaja y recibe las ofrendas, es un orisha muy violento aunque teme a los muertos. Cuando monta en uno de sus hijos los puede someter a sacrificios tremendos como tocar el fuego, etc.

Además de guerrero y adivino es curandero y no admite hijos cobardes. Sus hijos son adivinos por naturaleza. Sus colores representativos son el rojo y blanco alternados.

Su sopera de Cedro se coloca fuera del canastillero sobre un pilón y cubierta con un paño rojo y blanco.

Entre sus atributos están el hacha petaloide, la copa, la espada, maraca, jicotea el palo malambo que lleva en su mano izquierda, pandereta, hacha bipene (oche), bandera roja, 3 hachas, un alfanje y 5 otas.

Changó es un orisha que concentra en él las mayores virtudes y los mayores defectos. Es el padre de los Ibeyis (jimaguas).

Los hijos de este Orisha son voluntariosos, enérgicos y de gran inteligencia. Tienen accesos de violencia y son fiesteros, pendencieros y machistas.

Este Orisha come carnero , gallo , codorniz, jicotea, guinea, toro, pavo. La fruta preferida es el plátano, sobre todo el indio, que se brindan en manos, no perdona que sus hijos le roben su ofrendas y también gusta de la harina de maíz con quimbombó

Con el trabaja Eshu Baraine que es su Elegguá.

La persona que hace este Santo también recibe a Aggayú, pues siempre están juntos. Ambos son guerreros y tienen los mismos gustos.

Habla con el caracol por Obbara (6) y en el coco por Eyeife, Itagua, Alafia y Oyekún.

Su numero representativo es el 6. Se le llama con una maraca que se mueve con vigor frente a su batea.

Su día de la semana es el miércoles y su celebración es el 4 de Diciembre.

Protege del fuego y ocupa una posición principal en Ocha.

Como producto del sincretismo religioso Changó equivale en la religión católica a Santa Bárbara, pero en la Regla de Ocha es un orisha muy varonil que no tiene caminos de hembra.

Entre sus plantas están:

Cedro, pino, Jagüey, Palma real, Rompe Saragüey, Álamo, Mangle Colorado, Ákana, Jobo, Plátano, Ciguaraya, Yaya.

Características Generales Changó


Simboliza la energía, la creatividad, los juegos, las especulaciones, el orgullo, la vanidad, la realeza, la diversión, los deportes, los espectáculos, la masculinidad, la elevación, la gloria, la fama y el poder.

Se caracterizan por ser creativos, magnánimos, generosos, alegres, divertidos, entusiastas, buenos organizadores, abiertos, con un excelente sentido del humor, afectuosos, buenos amantes, sociables, brillantes, optimistas, exitosos y líderes. Orgullosos, inmaduros, prepotentes, jactanciosos, egoístas, ególatras, envidiosos, vanidosos, frívolos, tiranos, gran necesidad de ser siempre el centro y de brillar, poseer gloria y poder, dogmáticos, intolerantes, y con tendencia a la pereza.

Chango es un oricha mayor, es el Dios del fuego, del rayo, del trueno, de la guerra, de los ilú.batá, del baile, la música y la belleza viril. Patrón de los guerreros y las tempestades. Hijo de Ibaíbo y Yemmú. Lo cuidó Obañeñe (Bayoni) o Dadá o también pudo ser Yemayá Konlá o Aggayú Solá u Obatalá. Ibaíbo.

Su número es el 4, el 12, el 11 y el 8-6, 8-9 y el 6-6.

Sus días son el viernes y todos los 4. Sus colores son el rojo y blanco.

Es la representación del mayor número de virtudes e imperfecciones humanas. Es trabajador, valiente, buen amigo, adivino y curandero, pero también, mentiroso, mujeriego, pendenciero, jactancioso y jugador. Es un buen padre mientras el hijo sea obediente. No admite hijos invertidos o cobardes. Sus amantes son innumerables, aunque sus mujeres propias son Oyá, Obba Yurú y Ochún. Respeta mucho a los Egguns. A veces se le presenta como soldadito a caballo. El caballo del oricha se llamaba Esinlo o Erinlo y era su compañero inseparable.

El receptáculo de Changó es de madera con tapa, preferiblemente de cedro, en colores, rojo y blanco. Puede ser sencilla o en forma de castillo.

Sus atributos son el hacha petaloide, copa, espada, acheré de jicotea, caballo moro, pandereta, hacha de doble filo o bipene, bandera roja brillante, seis otanes y un oché, o sea, un cetro de madera de palma y cedro que termina en puntas agudas o en forma de doble hacha (Changó lo lleva sobre la cabeza, como símbolo de su divinidad). También tres hachas, una maza y un alfanje (espada curva).

El collar es blanco y rojo alternados. El rojo es el símbolo del amor y de la sangre.

La salutación se hace acostado en el suelo boca abajo y con las manos pegadas al cuerpo.

Se le viste con camisa holgada, pantalón con achó rojo bermellón. En ocasiones usa pantalón corto terminado en punta. Lleva el pecho descubierto con una banda de Obbá cruzada, aunque otras veces lleva chaquetilla de color rojo con listas blancas. En la cabeza tiene una corona que puede ser en forma de castillo.

Los animales que se sacrifican son el carnero, gallo rojo, codorniz, jicotea, guinea, toro, pavo y también gallo, ambos jabaos. Le pertenecen el caballo blanco, las ovejas y el cordero.

Las comidas son el plátano indio, harina y quimbombó, el amalá, que es hecha con harina de maíz y carnero.

Las aflicciones de las que protege son: Las quemaduras y el suicidio por fuego.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Palabras de Elogio a Rogelio Martínez Furé


LA SAGRADA ORI (cabeza) de ROGELIO MARTINEZ FURÉ

Palabras pronunciadas por el africanista Heriberto Feraudy en la premier del documental dedicado a ROGELIO MARTINEZ FURÉ

Cuando me encontraba trabajando en Nigeria pregunté ¿Por fin cuantos son los orishas?, uno me dijo 200, otro 401, otro me dijo casi 601. Hay orishas mayores y otros menores, unos tienen importancia local, otros nacional. Algunos de los orishas locales son patrones y guardianes de determinadas comunidades, otros son considerados como héroes de grupos étnicos y un tercer grupo, se incluyen los que son adorados al ser identificados como objetos naturales. No obstante, existen múltiples tradiciones que le atribuyen a los orishas un origen particularmente humano, es el caso de Shangó que el IV Alafin de Oyó. En esta escala ¿dónde situamos a RMF? De todas las cifras mencionadas, en la que todos los eminentes yoruba estuvieron de acuerdo es que los principales orishas o deidades son 16, creo que aquí en Cuba ocurre lo mismo. ¿En que lugar ponemos a RMF. Será él el 17?

Es cierto que Rogelio tiene la sabiduría de Orunmila, la paciencia y humildad de Obatalá, la fuerza vital y la palabra de Elegbara, los atributos del dueño del Añá. Pero no, Rogelio Martínez Furé como el ogún cimarrón, ha sabido coger el machete y desbrozando montes e imponiéndose contra los demonios. Ha sabido imponerse más allá de mitos y tradiciones. Él es el reyoyo universal. No vino de Europa ni lo trajeron de África, pero movido por su sangre mandinga recorriendo el mundo y su Isla entera supo bregar de conocimiento en conocimiento, por su propio Orí, él que él supo escoger.

¿Cuál es el misterio de los misterios de Rogelio? ¿El de tener la abuela de su abuela negra de holán de hilo y punta catalana. Olorosa a ilang ilang y pachuli?

¿El de haber tenido un bisabuelo “francés de Francia”, un padre palero y abakuá de luminosa Kiyumba, o el de haber nacido en un barrio de rumba Matancero o haber crecido en el misterioso Cayo Hueso? De donde viene ese misterio de haberse hecho abogado de la tradición oral y del patrimonio nacional, el de haber pasado de la cultura francesa a la cultura greco-latina y tomar por asalto el pensamiento filosófico de Ifá y su derivación cultural y religiosa en Cuba?
De donde viene haber sido puente y maestro de pintores y escritores, de teatristas. Músicos, bailadores. Todo eso y más vienen de su orí ¿la clave? Estudiar, estudiar y crear. Esa ha sido su divisa.

Si lydia Cabrera puede ser considerada la Madre de los estudios Afrocubanitas, Rogelio Martínez Furé es sin lugar a dudas es el padre de los estudios afrocubanitas en Cuba. Nadie como él ha contribuido a recuperar la memoria histórica de nuestra identidad. Él encarna la diversidad que no niega la unidad, al contrario la fortalece.

Gracias a los realizadores del documental (Pedro Maytín). Un proverbio africano dice que el agradecimiento es la memoria del corazón, feliz Rogelio que tiene ese corazón en el pueblo.
To Iban Eshu.